Errores en la búsqueda de una mejor figura

Errores en la búsqueda de una mejor figura

Existe un punto de inflexión en que la actividad física, en lugar de tener un efecto positivo, tiene un retorno negativo. Sucede cuando hacemos más de una hora de ejercicio y todos los días.

Mejorar el aspecto físico y la salud es una razón por la cual muchas personas acuden a los gimnasios, intentan diversas formas de ejercicio e implementan diferentes dietas.

Estas iniciativas, aunque persiguen una finalidad positiva, muchas veces no contemplan algunos factores fundamentales para lograr un cambio sostenible en el tiempo y beneficioso para la salud.

La mayoría de los errores que cometemos en la búsqueda de una mejor figura van estrechamente relacionados con la desinformación y el desconocimiento. Algunos aspectos que debemos conocer y tomar en cuenta son:

La exposición que tenemos diariamente a toxinas, a campos electromagnéticos como el Internet inalámbrico y los celulares y el consumo de alimentos muy procesados (como los cereales de caja, incluidos los de dieta) son elementos que afectan la función adecuada del cuerpo. Esto se refleja en cambios morfológicos como el depósito de grasas y provoca que la figura luzca fuera de forma.

Uno de los errores más comunes al intentar contrarrestar estos efectos es reducir la ingesta calórica, pues la mayoría de las personas con sobrepeso sufre de malnutrición, lo que se traduce en un consumo superior de calorías vacías. Entonces, cuando el cuerpo pasa de tener calorías vacías a no tener ninguna, se entra a un estado de desnutrición.

Cuando el cuerpo está desnutrido comienza a desgastarse, los músculos se degradan, las células envejecen prematuramente y la persona se ve más propensa a desarrollar enfermedades propias de la vejez.

Un error común es la realización de ejercicios sin orientación y de manera compulsiva. Es importante conocer que existe el denominado punto de inflexión en que la actividad física, en lugar de tener un efecto positivo tiene un retorno negativo; es lo que sucede cuando se realizan ejercicios por un tiempo que excede una hora y todos los días.

La actividad física debe ir acorde al estilo de vida de la persona y en una frecuencia de dos a tres veces por semana. La actividad por excelencia es caminar; en segundo lugar, bajo una buena supervisión de una persona capacitada, podría ser el levantamiento de pesas porque la palanca ayuda a mejorar el tono muscular y la sensibilidad a la glucosa.

CUIDADO CON LA SUPLEMENTACIÓN

Otro aspecto a cuidar es la suplementación. Lo más importante es entender que no son píldoras mágicas, sino que sirven para complementar los nutrientes que necesita el cuerpo y que este no está adquiriendo de la forma adecuada con la alimentación.

La suplementación hay que hacerla de forma inteligente y saber dónde invertimos nuestro dinero. Porque una suplementación equivocada puede aumentar el riesgo de dañar nuestra salud. Es mejor no suplementarse si no es con suplementos de calidad.

Vía Listín Diario

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